2009 Mar del Norte &TravesÃas 08 Ago 2009 11:23 pm
Veere-Breskens (08/08/2009)
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El dÃa anterior habÃamos detectado un parche descosido en la génova, asà que antes de zarpar colocamos un parche provisional para evitar que el descosido se hiciera mayor o la vela se rasgara.
Navegación muy tranquila por canales interiores camino del mar abierto. Era algo asà como circular con un velero por mitad de Holanda a través de una carretera de agua. El canal de Walcheren (de Veere a Vlissingen) se construyo casi completamente «a mano» (con pico y pala) en 1870. Junto con el canal también se construyeron las vÃas del tren hasta Vlissingen.
Una travesÃa plácida que nos permitió parar para visitar Middelburg camino de Vlissingen. Ciudad comercial con una bonita abadÃa. Es el unico puerto que hemos visto con unos pantalanes especÃficos para «hacer la compra», («boodschappensteiger»). Middelburg, ahora sin apenas importancia marÃtima, fue un gran puerto de Holanda en el siglo de Oro.
En Middelburg pudimos comprar CDs de pop holandés. Este era el destino de nuestros compañeros de juerga de la noche anterior. Decidimos partir antes de que nos venciera la tentación de repetir. Curiosos los puentes de la ciudad, que para mantener el nivel de las calles giraban sobre si mismos para abrirse y dejarnos pasar. A los habitantes de Vlissingen y Middelburg el canal les parece a veces un estorbo, por eso ahora están construyendo un aquaducto por debajo.
En el canal conocimos a una pareja entrañable con hijos que después de un curso de una semana (en la escuela donde habÃamos alquilado nuestro barco) se habÃan comprado un yate (dufour 36) y era su primer viaje pasando por esclusas, como preparación habÃan tomado una clase especial el dia de antes. Por seguridad llevaban el chaleco puesto, quizá algo exagerado en canal muy tranquilo y solo con barcos de recreo.
El cruce de Vlissingen a Breskens fue gracioso para sortear el tráfico de mercantes camino de Amberes. Como tenÃamos ganas de navegar a vela aunque solo fuera un ratito izamos las velas para cruzar la Westerschelde hacia Breskens. En la entrada de Breskens la corriente era de 3 a 4 nudos perpendicular a la bocana, por lo que tuvimos que entrar con un ángulo de casi 45 grados, a Koert le impressionó.
El puerto de Breskens era enorme y ademas la oficina del Havenmeester y los baños y duchas estaban en la otra punto del puerto, algo que se podrÃa mejorar ..
En Breskens habÃa fiestas con las calles llenas de animación. Las personas que tenÃamos a lado en Veere nos recomendaron de ir a Breskens por sus dos dÃas de feria («visserijdagen»), aunque ellos no se atrevieron a ir (con un barco bastante mas sólido construido en Rusia) por falta de un titulo oficial de radio. Desde luego la fama de las fiestas era bien merecida. Tras un homenaje de mejillones (quizá los mejores del viaje junto con los que hicimos en el barco) estuvimos viendo una gran banda holandesa haciendo rock, pop y funk (cielos, qué distinto de nuestra pachanga de Paquitos Chocolateros…) y Lidia y JL pudieron partirse de risa en una atracción de feria con centrifugado. Luego la obligatoria jeneva en el barco.





