2006 Golfo de Valencia &TravesÃas 05 Sep 2006 10:33 pm
Valencia – Denia
Dado el calor pegajoso que reinaba en Valencia, no pudimos alargar el sueño más allá de las 9h, y eso que el dÃa anterior habÃa sido largo y agotador. Después de un desayuno de puerto (dulce, salado, zumos, cafés …), protegernos contra el mareo y el sol, soltamos amarras a las 11h. Pusimos mucha atención en la salida del Real Club Naútico de Valencia pues estaba en obras y el último dÃa, previsiblemente, tendrÃamos que hacer la entrada de noche.
Navegamos rumbo este con la ilusión de ver a algún equipo de la Copa del América entrenando, pues cruzábamos el campo de regatas por el sur. A unas 4 millas, divisamos por nuestra popa dos velas que parecÃan tener tonos verdes. ¡ Eran los dos barcos del desafÃo español navegando en paralelo!. Durante 3 millas más pudimos difrutar de su ballet de maniobras y del séquito de barcos de apoyo de ambas unidades. Recorridas 7 millas en dirección este, cambiamos a un rumbo directo hacia Denia (~155º), dejando atrás el entrenamiento de los Iberdrola.
Mientras cojeturábamos sobre el tipo de entrenamiento que podrÃan estar haciendo los barcos del desafÃo español, el capitán hizo una revisión de rutina a nuestro velero y encontró que … ¡ se estaba llenando el fondo del barco de agua!. Abrió la tapa de la sentina y vio como el agua estaba a punto de rebosar. Encendió la bomba de achique, visó la tripulación y probó el agua: era dulce. Esto nos hizo respirar, y a Koert soltar una sonrisa de alivio. Aunque era preocupante, al menos no entraba el mar en el barco.De momento no nos hundÃamos. Nuestras 5 primeras millas y ya tenÃamos un problema que podÃa ser serio. Durate la singladura buscamos la fuga sin éxito, Al llegar a puerto comprobarÃamos que habÃamos perdido todas nuestras reservas de agua, ¡ 400 litros entre los depositos de popa y proa!. Y la causa seguÃa siendo una incógnita.

Aprovechamos cada uno el suave navegar a 4 nudos para repasar nuestros conocimientos naúticos utilizados la última vez hacÃa unos meses, a excepción del capitán. Repasamos el trimado de las velas, las cartas naúticas que llevábamos, la ordenación de los cabos, el manejo de los instrumentos y las cartas electrónicas, … pero nada de tomar puntos en la carta … ¡ estábamos de vacaciones!. Era el momento de preguntar desde la nevera … ¿ a alguien le subo una cervecita?. Pero para quitar el calor no hay como un buen baño, aunque fuera en las calientes aguas del Mediterraneo, asà que a las 14h Koert y Jorge se dieron un chapuzón mientras avanzábamos tranquilamente.
Ya a las 15h, nos dimos cuenta de dos cosas: una, que habÃa bajado el viento y al ritmo que llevábamos no llegarÃamos a Denia de dÃa, y dos, que todavÃa no habÃamos comido. Asà que recogemos génova, ponemos motor, piloto automático y montamos la mesa en la bañera, ¡ un lujo!. Navegábamos a 7 nudos.
Sobre las 18h comenzó a entrarnos un viento que pudimos aprovechar para reducir el motor al mÃnimo y seguir avanzando a 6 nudos. Dada la hora, david hizo las veces de operador de radio y contactó con la marina de Denia para avisar que necesitarÃamos un amarre. La comunicación fue fluida hasta que David preguntó el precio. Casualmente a partir de ese momento, nos era muy dificil recibir respuesta. Incluso al capitán, a traves del movil, le dijo que estaba muy ocupada y que contactarÃa con nosotros más tarde.
Finalmente a las 20h entrábamos por la bocana y nos asignaban un amarre junto a los grandes yates. Aparte del amarre, el agua y la luz consumidas son pagadas a parte, para lo que tienen contadores. Nunca lo habÃamos visto. Allà conocimos que los yates utilizan un enchufe de puerto especialmente grande … ¡ y que tenÃamos que utilizar!. Probablemente esas sea una de las pocas interioridades que conozcamos de esos lujosos barcos en mucho tiempo.
HabÃamos recorrido 43 millas.