Monthly Archiveseptiembre 2006
2006 Sóller &Regatas 25 Sep 2006 06:58 pm
Regata Soller-Canal de Mallorca

Koert ha confirmado su participación en la regata del Soller (Barcelona >> Soller) organizado por el ANAM. Es la primera edición, un recorrido de 93 millas y con un máximo de 50 embarcaciones, y se celebra del 12 al 15 de octubre.
Va con un Hanse 461, preparado para regatas con mayor de kevlar, Spinaker y Genaker, patroneado por Enrique Curt, director de Curt Ediciones, editor de varias revistas náuticas.
Nos contará la experiencia.
2006 Golfo de Valencia &TravesÃas 11 Sep 2006 10:27 pm
EpÃlogo en Valencia
Antes de que llegara el armador para la devolución del barco, lo recogimos y limpiamos. HabÃa llegado la hora de que los últimos tripulantes regresaran a su ciudad de origen.
2006 Golfo de Valencia &TravesÃas 10 Sep 2006 10:24 pm
Denia – Jávea – GandÃa – Valencia
La mañana alumbró tardÃa en Denia. El Capitán Barceló habÃa hecho de las suyas la noche anterior, pero fue derribado a base de machetazos, trabucazos y un poco de agua para ahogarlo en sucios vasos de plástico.
A media mañana partimos hacia Jávea. Pusimos proa en busca de la tÃa de Juan.
Para entonces, ya habÃamos aprendido qué eran babor y estribor, palabras que todos sabemos que vienen del barbastrense y no del noruego, como otros nos quieren hacer creer. Y ya no preguntábamos por la jaula cuando el capitán nos ordenaba liberar el PajarÃn.
Arribamos a una cala de Jávea en calma total. Los barcos que fondeaban en ella nos miraron atónitos, los gritos infundados de desesperación provenientes de nuestra cubierta les estremecieron: “¡¡que les damos, que les damos!!â€. Pero no fue asÃ.
Tras anclar la proa, sacamos los aparejos que todo barco pirata debe tener: gafas de buceo, aletas y…. winki dinki. Sólo los lobos de mar saben qué es el winki dinki. Dos expertos marineros se lanzaron intrépidos hacia la costa subidos en él. ParecÃa el Craken, pero consiguieron dominarlo. El resto de la tripulación respiró aliviada al ver que regresaban con vida. Sólo habÃan chocado contra seis barcos en derredor.
Después de una opÃpara comida, pusimos rumbo a GandÃa. El dÃa comenzaba su lento crepúsculo y partimos raudos hacia nuestro destino. Tuvimos que realizar todo el viaje de vuelta con la ayuda del motor.
Arribamos a puerto más tarde de lo esperado. Echamos una última mirada nostálgica a nuestra morada pasajera. A unos nos aguardaba un duro viaje de vuelta a la Ciudad del Ebro mientras que el Capitán y su doncella partÃan hacia Valencia para despedirse del Lofts.
Con la tristeza de las cosas que se acaban, la pequeña tripulación
retomó su quehacer en la nave. Mientras Lidia y Jorge preparaban el
barco para una navegación nocturna y «a tres», Koert con buen criterio
se aseguraba de secar completamente la sentina por si hubiera que
detectar alguna incidencia durante el último tramo de nuestra
travesÃa.
El estado de la mar nos permitÃa una agradable navegación en rumbo
directo con la mayor y motor, ya que nos quedaban 25 millas y eran más
de las 19h. Con las estrellas llegó el fresco, y con la Luna el
recuerdo del capitán de haber visto en la carta alguna señalización
cerca de la costa. Bajamos a la mesa de cartas, confirmamos nuestra
posición y revisamos las balizas en la carta, que no parecÃan
corresponderse con alguna que veÃamos en cubierta. Preventivamente
modificamos ligeramente el rumbo y nos mantuvimos alerta hasta haber
superado la zona señalada en la carta. Esta tarea nos llevó a la hora
de la cena sin enterarnos. Después de arañar nuestra vacÃa despensa,
con dos latas y un gazpacho Lidia fue capaz de inventar una cena en
cubierta que iluminamos con las linternas y … una botella de cava
que milagrosamente habÃa sobrevivido sin ser bebida.
Mientras Koert bajaba de nuevo a buscar pistas en la carta para
identifica el puerto en obras al que nos dirigÃamos, Lidia se puso a
la rueda y yo recogà la mesa de cubierta con lo que habÃamos usado
para cenar y lo bajé. Al subir de nuevo observé que una de las luces
rojas que parecÃan en la costa se movÃa … y cada vez más rápido.
Pasaron unos segundos hasta que los ojos se habituaron a la oscuridad
y entonces … la sombra de un barco crecÃa bajo esa luz. Asustado
grité mientras corrÃa hacia el timón que acababa de dejar Lidia … ¡
Lidia, que esos salvajes van sin luces y se nos echan encima! y viré
bruscamente. Ella, tranquila desde la escalera comentó «Ah, te
refieres a esos … hace un rato que les he visto!». Menos mal que
todo estaba bajo control, pero tardé un rato en que se me pasara el
susto. Era un barco a motor, sin luces de posición salvo una pequeña
roja, sin luces de cubierta e iba a buena velocidad. ParecÃa militar o
de la benemérita.
Llegamos al punto donde debiera estar la bocana del Real Club Naútico
de Valencia, pero con las obras no habÃa quién se aclarase. decidimos
recorrer muy despacio y con mucho cuidado todas las obras, iluminando
con linternas cualquier cosa. Después de un rato creÃmos saber cuál
era la entrada y maniobramos con extremo cuidado. Todo salió perfecto,
incluso el atraque.
2006 Golfo de Valencia &TravesÃas 05 Sep 2006 10:33 pm
Valencia – Denia
Dado el calor pegajoso que reinaba en Valencia, no pudimos alargar el sueño más allá de las 9h, y eso que el dÃa anterior habÃa sido largo y agotador. Después de un desayuno de puerto (dulce, salado, zumos, cafés …), protegernos contra el mareo y el sol, soltamos amarras a las 11h. Pusimos mucha atención en la salida del Real Club Naútico de Valencia pues estaba en obras y el último dÃa, previsiblemente, tendrÃamos que hacer la entrada de noche.
Navegamos rumbo este con la ilusión de ver a algún equipo de la Copa del América entrenando, pues cruzábamos el campo de regatas por el sur. A unas 4 millas, divisamos por nuestra popa dos velas que parecÃan tener tonos verdes. ¡ Eran los dos barcos del desafÃo español navegando en paralelo!. Durante 3 millas más pudimos difrutar de su ballet de maniobras y del séquito de barcos de apoyo de ambas unidades. Recorridas 7 millas en dirección este, cambiamos a un rumbo directo hacia Denia (~155º), dejando atrás el entrenamiento de los Iberdrola.
Mientras cojeturábamos sobre el tipo de entrenamiento que podrÃan estar haciendo los barcos del desafÃo español, el capitán hizo una revisión de rutina a nuestro velero y encontró que … ¡ se estaba llenando el fondo del barco de agua!. Abrió la tapa de la sentina y vio como el agua estaba a punto de rebosar. Encendió la bomba de achique, visó la tripulación y probó el agua: era dulce. Esto nos hizo respirar, y a Koert soltar una sonrisa de alivio. Aunque era preocupante, al menos no entraba el mar en el barco.De momento no nos hundÃamos. Nuestras 5 primeras millas y ya tenÃamos un problema que podÃa ser serio. Durate la singladura buscamos la fuga sin éxito, Al llegar a puerto comprobarÃamos que habÃamos perdido todas nuestras reservas de agua, ¡ 400 litros entre los depositos de popa y proa!. Y la causa seguÃa siendo una incógnita.

Aprovechamos cada uno el suave navegar a 4 nudos para repasar nuestros conocimientos naúticos utilizados la última vez hacÃa unos meses, a excepción del capitán. Repasamos el trimado de las velas, las cartas naúticas que llevábamos, la ordenación de los cabos, el manejo de los instrumentos y las cartas electrónicas, … pero nada de tomar puntos en la carta … ¡ estábamos de vacaciones!. Era el momento de preguntar desde la nevera … ¿ a alguien le subo una cervecita?. Pero para quitar el calor no hay como un buen baño, aunque fuera en las calientes aguas del Mediterraneo, asà que a las 14h Koert y Jorge se dieron un chapuzón mientras avanzábamos tranquilamente.
Ya a las 15h, nos dimos cuenta de dos cosas: una, que habÃa bajado el viento y al ritmo que llevábamos no llegarÃamos a Denia de dÃa, y dos, que todavÃa no habÃamos comido. Asà que recogemos génova, ponemos motor, piloto automático y montamos la mesa en la bañera, ¡ un lujo!. Navegábamos a 7 nudos.
Sobre las 18h comenzó a entrarnos un viento que pudimos aprovechar para reducir el motor al mÃnimo y seguir avanzando a 6 nudos. Dada la hora, david hizo las veces de operador de radio y contactó con la marina de Denia para avisar que necesitarÃamos un amarre. La comunicación fue fluida hasta que David preguntó el precio. Casualmente a partir de ese momento, nos era muy dificil recibir respuesta. Incluso al capitán, a traves del movil, le dijo que estaba muy ocupada y que contactarÃa con nosotros más tarde.
Finalmente a las 20h entrábamos por la bocana y nos asignaban un amarre junto a los grandes yates. Aparte del amarre, el agua y la luz consumidas son pagadas a parte, para lo que tienen contadores. Nunca lo habÃamos visto. Allà conocimos que los yates utilizan un enchufe de puerto especialmente grande … ¡ y que tenÃamos que utilizar!. Probablemente esas sea una de las pocas interioridades que conozcamos de esos lujosos barcos en mucho tiempo.
HabÃamos recorrido 43 millas.
2006 Golfo de Valencia &TravesÃas 04 Sep 2006 11:17 am
El embarque
Hoy embarca la tripulación de larga estancia, es decir, la que permanecerá de principio a fin de la travesÃa. Nos encontraremos en el Real Club Naútico de Valencia.
- LÃdia y Koert llegan en coche desde Barcelona.
- David tiene previsto ir en tren desde zaragoza.
- Jorge irá en coche desde Madrid.
Tendremos que recepcionar el barco, aprovisionarnos para al menos dos dÃas, y estibar. Esto supondrá bastante tiempo y trabajo. Creo que hoy va a ser un dÃa duro.
