2009 Caño de Sancti Petri &Salidas 22 Dic 2009 10:22 pm

Caño de Sancti Petri

En esta ocasión eran los tripulantes Paco y Jorge los que se hacían a la mar. Al comienzo del invierno los temporales de otoño provenientes de Canarias han continuado activos, entrando a la península precisamente por Cádiz, aguas por las que tenían pensado navegar con el Chipi-Chipy.

Las características del acceso al puerto de Sancti Petri hacen que no se pueda hacer uno a la mar con estos temporales. La profundidad de 2 metros en la salida de la enfilación exterior hace que haya que tener en cuenta la combinación de marea atlántica y el tamaño de la ola para decidir salir. Ninguno de los días que estuvimos allí fue posible.

18 de diciembre de 2010

Para esta salida con la familia esperaban unos negros nubarrones a la entrada del club naútico Sancti Petri. El aguacero les respetó el tiempo suficiente para descender hasta las balizas de poste y remontar el caño hasta la altura del coto de la isleta. El descenso hasta el amarre fue bajo el aguacero.

Desde las balizas de poste se podía apreciar que, de las 2 parejas de boyas exteriores del canal de aproximación (metálicas grandes) sólo se mantenían las rojas, habiendo sido arrancadas las verdes por los temporales.

19 de diciembre de 2010

La segunda salida al menos se presentó sin agua, lo que nos permitió que toda la tripulación tomara el timón, y extender la remontada del caño hasta un cuarto de milla de Gallineras, puerto pesquero y deportivo de San Fernando con mucha historia.

Al desembarcar nos esperaba la comida de navidad del club, pavo guisado por el mismísimo presidente.

20 de diciembre de 2010

Al amainar un poco el temporal, este día repetimos el recorrido del día anterior intentando usar las velas. La dirección del viento coincidente con la orientación del caño nos obligaba a ceñir, haciendo bordos constantemente por estar en un caño.

La mar de fondo seguía haciendo imposible salir a mar abierto.

21 de diciembre de 2010

Un nuevo temporal pasó por encima de nosotros y descartó cualquier posibilidad de embarcar. Fuera del caño el espectáculo natural era digno de verse.

22 de diciembre de 2010

El día del regreso terminaba de pasar el temporal. Lo dedicamos a recorer la costa a pie observando los destrozos ocasionados. Se había llevado la mitad de la playa de La Barrosa y parte de los acantilados.

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